Testimonios

De la oscuridad a las alturas

Un error médico dejó ciego de forma repentina a Noel Carmona. Tras perder la vista, enfrentó duros desafíos emocionales, desde la impotencia de no poder guiar a su pequeña hija con sus tareas escolares hasta la trágica pérdida de su madre, quien falleció repentinamente pocos días después tras profetizarle que saldría adelante.

Lejos de rendirse a la autocompasión, Noel ingresó a una escuela para personas ciegas, donde aprendió el sistema Braille y reconstruyó su autonomía desde cero. Tiempo después, su talento musical y ministerio lo llevaron a viajar a Misisipi, Estados Unidos, lugar donde residía el médico responsable de su afección. Aunque miembros de la comunidad le propusieron iniciar una demanda millonaria, Noel decidió perdonar sinceramente al doctor, eligiendo la libertad espiritual sobre la venganza y el dinero.

“Una mala práctica me hizo perder la visión física, pero nunca la espiritual.” -Noel Carmona

LA LLUVIA DEL ALMA
Hace tres años le regalé mi auto a mi nieto.

Me quedé sin vehículo y con los regaños cariñosos de mi esposa, pero con una alegría inmensa.Si yo, siendo imperfecto, siento ese gozo al darlo todo por mi familia, imaginen el amor incondicional con el que Dios nos creó.

En 50 años de matrimonio aprendí que el amor no se impone. Dios mismo respeta nuestra libertad y espera con paciencia a que queramos ser transformados. En la vida, a nosotros solo nos toca preparar la tierra y sembrar. No podemos hacer brotar la semilla solos. Necesitamos tiempo, sol y lluvia. Por eso, si estás en una temporada seca, no te desesperes. La transformación no llega a la fuerza, sino cuando abres el corazón y dejas que la gracia riegue lo que parecía perdido.

“Nosotros sembramos, pero es Dios quien envía la lluvia para hacer florecer el corazón.” 

Pastor Armando Barros